417. BESOS DULCES, BESOS SALADOS


La vana ilusión de besar,
apoyo mis labios en su piel,
pero yo no doy un beso
es simplemente ella, que se entrega,
que se deja besar.

En su boca, en su cara, en sus orejas,
en su cuello, en su espalda,
me entrega besos dulces,
besos que se huelen
además de sentir en los labios.

En su pecho, en su ombligo,
en sus caderas, en sus tobillos
y entre sus piernas,
sobre todo entre sus piernas,
me entrega besos salados,
besos que obligan a lamer
imposible usar solo los labios.

Y esa mujer,
que a veces entrega besos dulces.
Y esa mujer,
que otras veces entrega besos salados.

Esa mujer nunca,
pero nunca, nunca,
¡jamás!
Me entregó un beso amargo.

-  -  -  -  -  -  -  -

"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)

No hay comentarios:

Publicar un comentario