Mientras se nos va pasando la muerte
[Poesías de Daniel Eduardo Alonso]
420. PERFIL DE MUJER EN PÁGINA DE CITAS
IMprevista,
es decir inesperada, me grita.
Y yo, sin embargo, la espero.
Desconcertante, fortuita, casual
su sobrenombre avisa
y yo me armo de paciencia
busco mi cómodo lugar en la espesura de las palabras
y pacientemente esperaré el evento,
la casualidad, el fortuito encuentro.
Una mujer que mira casi asomandose,
tal vez una mujer que no quiere mirar.
Una mujer que espera al tiempo
o que está cansada de esperar
(cuando te atrapa la nada,
pocas cosas te pueden liberar).
El vacío duele,
porque nada puede llenar
un corazón que grita y calla ¿para no molestar?
Una mujer pensativa
con destino incierto.
Una mujer en silencio
que aunque es una foto congelada, vuela;
y al hacerlo, agita fuertemente el cielo oscuro de su cabeza
su pelo ilumina la escena
y las nubes de mis pensamientos no se difuman,
permanecen igual.
Una mujer, en fin,
como una mujer cualquiera,
pero que te penetra el alma
con melancolía sincera.
Tal vez, un dolor
de relojería
que no termina de estallar.
Tal vez, una desilusión
mal de amor,
que la obliga al silencio imperfecto.
Una sonrisa contagiosa
y una rebeldía apagada.
Y no sé
qué tiene esta mujer,
y no sé porque calla esa mujer.
¿cuáles son sus por qué?
¿dónde están sus para qué?
¿sus dudas, sus temores, sus amores?
Solo se
que yo,
enredado en mi propia ternura,
confundido en mi propia locura,
atado a mi propia historia,
la quiero escuchar.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (2017)
419. Y SANTIAGO NO ESTÁ
Me levanté, medio dormido, medio cansado
y Santiago no está.
Prendí el teléfono, leí algunas redes, insulté al vacío,
me reí de la nada humana, pensé, por enésimo día que todo está perdido,
recordé algunas cosas
y Santiago no está.
Me bañé, desayuné, me vestí
y Santiago no está.
Leí el diario, que estúpida costumbre que conservo,
se que casi todo es mentira, se que ya no interesa lo que escriben,
pero no puedo dejar de leerlo,
el diario es la luz de mi yo insecto...
y Santiago no está.
Tomo el subte, empujando gente, que empuja gente, que empuja gente
me miran mal, los miro peor, todos expectantes como una pelea a punto de estallar
pienso que tribales somos en el transporte
y Santiago no está.
Bajo y camino a una meterme en una tumba
con una linda lápida con mi nombre sobre el escritorio
y Santiago no está.
Salgo a almorzar algo que me aseguran que es comida
tomando algo que me aseguran que es bebida,
un rico veneno que me mantiene dormido
y que me permite soñarme despierto
y Santiago no está.
Vuelvo a la tumba, saludo a los otros muertos
un Pedro Páramo cotidiano en mi paisaje
y Santiago no está.
Vuelvo a casa, respiro por primera vez en el día,
siento un atardecer que la ciudad me impide mirar
y Santiago no está.
Llego a casa, me refugio en mi soledad,
prendo la tele para sentir una simulación de compañía
y Santiago no está.
Ceno algo rápido, rapidez que tiene que ver con el desgano
no con lo saludable
y Santiago no está.
Me sirvo un vino y recién ahora escuho la tele que me confirma:
Santiago no está.
Me acuesto, solo en una cama enorme
buscando un sueño sin sueños,
no quiero desilucionarme al despertar por saber que era una fantasía
y Santiago no está.
Santiago no se levantó, ni miró el teléfono,
ni insultó, se rió o reflexionó con las redes,
no recordó, no se bañó, ni desayunó, no leyó el diario,
no empujó gente en el subte, no caminó, no trabajó, no almorzó,
no vió el atardecer, no siquiera lo intuyó como yo,
no prendió la tele,no cenó, no se acostó
y no se extrañó a si mismo.
Nunca conocí a Santiago
y lo hecho de menos,
siento que me falta
y siento que el día
que deje de buscarlo
va a ser diferente,
no voy a simular que estoy muerto como ahora,
voy a estar realmente muerto,
pero,
mientras tanto,
justo antes de dormirme
me doy cuenta...
...que Santiago sigue sin estar.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (2017)
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (2017)
418. ÍMPETU
Ímpetu.
Mi palabra para vos, es ímpetu.
Te imagino y me siento con energía concentrada,
deseoso, ansioso, focalizado en vos.
Sin violencia, seguro, pero con pasión.
Te imagino a unos metros
y corro a abrazarte.
Rodearte con mis brazos y mis piernas,
abrazarte con mis miradas,
abarazarte con la lengua.
Sentir que tu cuerpo se amolda el mio
al estar rodeado.
Ímpetu,
mi palabra hacia vos, es ímpetu.
Podre estar triste o alegre,
podré estar ingenioso o nublado,
todos los estados, en mi, son posibles.
Pero nunca estaré desganado de vos.
Yo, tratandose de vos,
siempre seré impetuoso.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
417. BESOS DULCES, BESOS SALADOS
La vana ilusión de besar,
apoyo mis labios en su piel,
pero yo no doy un beso
es simplemente ella, que se entrega,
que se deja besar.
En su boca, en su cara, en sus orejas,
en su cuello, en su espalda,
me entrega besos dulces,
besos que se huelen
además de sentir en los labios.
En su pecho, en su ombligo,
en sus caderas, en sus tobillos
y entre sus piernas,
sobre todo entre sus piernas,
me entrega besos salados,
besos que obligan a lamer
imposible usar solo los labios.
Y esa mujer,
que a veces entrega besos dulces.
Y esa mujer,
que otras veces entrega besos salados.
Esa mujer nunca,
pero nunca, nunca,
¡jamás!
Me entregó un beso amargo.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
416. APRENDIENDO
Ella odia el calor,
no tiene paciencia para muchas cosas, pero menos para el calor,
y yo la entiendo.
A ella no le gustan los perros,
creo que tampoco los gatos, pero sobre todo los perros,
y yo la entiendo.
Ella no soporta la mediocridad,
ni la gente que siempre se queja sin intentar nada,
y yo la entiendo.
Pero no, no es asi,
yo no la entiendo,
yo la aprendo.
Voy mirando cada grano de arena que su pie pisa
y voy aprendiendo sus pisadas,
voy escuchando cada vibración de su potente voz
y voy aprendiendo sus sonidos.
estoy atento a cada suspiro que emite,
cuando mis torpes dedos leen su piel
y voy aprendiendo sus gemidos.
Ella enseña, yo aprendo
y de a poco, sutilmente,
ella se va convirtiendo en parte mia,
e inevitablemente,
yo me voy convirtiendo en parte de ella,
porque aprender tiene un gran secreto,
solo se aprende, cuando se modifica lo aprendido.
Y asi,
ella sigue odiando el calor húmedo del verano,
pero ahora le es mas tolerable,
porque lo odia conmigo.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
415. LA ILUSIÓN DE LA ESPALDA
Y yo acariciaba su espalda,
movía lentamente mi mano
sobre un camino explorado.
Apenas tocaba su piel,
casi se podría decir
que acariciaba el inexistente aire
entre su espalda y mis dedos.
Acariciar la espalda,
cosa fácil, cosa buena.
Con método monótono
iba deambulando en lo oscuro
sobre su desnudez ofrecida.
Cordilleras de su columna vertebral,
hondonada de sus pulmones,
mesetas de sus triangulares omóplatos.
Toda su geografía,
toda su anatomía,
era el camino a explorar.
Toda su piel se ofrecía.
Y entonces, de pronto, entendí y sonreí.
En realidad su espalda estaba acariciando mi mano.
En realidad su espalda estaba acariciando mi alma.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
410. DESTELLOS DE UNA ILUSIÓN
Tal vez no me recuerdes,
no, tal vez, seguro,
estoy seguro que no me recordas.
Pensandolo bien,
mas que absurdo seria que me recordaras,
menos que imposible,
mas improbable que lo improbable
que sepas que existo.
Fue hace treinta dos años,
treinta y dos años y cinco meses,
cino meses y diecisiete dias.
Fue a las seis de la terde,
a las seis y algunos minutos, no recuerdo cuantos.
Y salía de un ascensor hablando con alguien,
vos estabas esperandolo,
cortesmente te hice espacio al cruzarnos,
yo bajaba, vos subias
y sucedió el error imperdonable,
en el instante fatal, en el segundo sublime,
fue el momento celestial.
Nos miramos
y mi mirada se quedó con vos
de tal suerte que todavía te estoy mirando,
algunas madrugadas, cuando me invade la nostalgia
esa sensación de haberte perdido,
te vuelvo a ver, entrando al ascensor,
recuerdo como te diste vuelta, como tocaste el botón
y como tus ojos quedaron mirandome aún cuando la puerta se cerró
Te sigo viendo, te sigo recordando.
Nunca volví a buscarte,
nunca pregunté quien eras,
tal vez,
solo tal vez,
prefiero ésto,
esos segundos en mi alma,
que te volvieron de una vez y para siempre,
la que no manchó la rutina,
la que nunca me puso de mal humor,
la que nunca me envolció
en pensamientos amargos,
la que no me hizo dudar ni arrepentirme,
irrepetible,
soso y fuiste,
en mi vida,
la única
mujer perfecta.
404. MORTALIDAD
El huevo supone que es el fin
y en realidad se convierte en larva
La larva piensa que muere
y en realidad se convierte en gusano.
El gusano está seguro que deja de existir
y en realidad se convierte en mariposa.
Mariposa brillante, bajo el sol del verano,
que sonrie, visita flores
mariposa estival
se posa sobre mi mano y se aleja.
La mariposa vivirá solo un día
y entonces, recordandose
huevo, larva y gusano
asume que vivirá,
otra metamorfosis, no es el fin.
La mariposa cree que no muere,
y yo se que no es asi.
y en realidad se convierte en larva
La larva piensa que muere
y en realidad se convierte en gusano.
El gusano está seguro que deja de existir
y en realidad se convierte en mariposa.
Mariposa brillante, bajo el sol del verano,
que sonrie, visita flores
mariposa estival
se posa sobre mi mano y se aleja.
La mariposa vivirá solo un día
y entonces, recordandose
huevo, larva y gusano
asume que vivirá,
otra metamorfosis, no es el fin.
La mariposa cree que no muere,
y yo se que no es asi.
411. SEAMOS LLUVIA
Yo llovía,
me acostaba lloviendo,
amanecía con la lluvia en mi cara,
siempre llovía,
relampageaba a veces,
tronaba,
rayeaba y tormentaba algunos días,
siempre faltandome vos.
Pero casi siempre solo llovia.
a veces, solo a veces,
algunos raros días,
la lluvia era muy tenue, garúa.
y estaba igual encapotado, con nubes grises,
Y se que hoy,
aún con las nubes grises de mi pasado.
Voy a llover, como siempre.
Lluvia con sol,
amagos y promesas de rayos de sol que perforan la bóveda gris.
Y es que vos llamaste,
mi pronóstico es fácil
¿como estoy?
lluevo,
ayer, hoy,
mañana, siempre,
yo solo lluevo.
Pero la lluvia, con vos,
es una cosas muy distinta.
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
- - - - - - - -
"Mientras se nos va pasando la muerte" - ® Daniel Eduardo Alonso (Febrero-2017)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)